Conoce tu margen real antes de comprometerte
Antes de decir que sí a una ayuda económica, conviene revisar con calma tu propio presupuesto: ingresos fijos, gastos esenciales (vivienda, alimentación, salud) y cualquier colchón que tengas para imprevistos médicos.
- Anota tus gastos fijos mensuales y sepáralos de los gastos variables.
- Identifica cuál es el monto que, si lo prestas o regalas, no afectaría tus necesidades básicas.
- Ten en cuenta que los gastos médicos suelen ser impredecibles: procura no tocar ese colchón.